...mis reflexiones
...el Top 9 de los lectores
...nuevos proyectos
... algunas noticias
...galería personal
 

 

 

 

 

 

 

Una propuesta para año nuevo

Cada cambio de año recibimos andanadas de estadísticas sobre lo terrible que fue el ciclo recién finalizado. Cifras de muertos, de descalabros económicos, de malogros  sociales hacen escala en nuestra conciencia con un objetivo que nunca me ha quedado del todo claro porque, créame, desocupado lector, es una tendencia que se repetirá otra vez dentro de 365 días. ¿Será que la humanidad avanza realmente hacia su fin, tal y como —otra vez constantemente— intentan predecir chamanes, videntes o civilizaciones extintas?

Muchos querrán contestar que “sí” y hasta harán demostraciones apocalípticas que recorren las desgracias palpables de un polo a otro, al estilo de los políticos que se dieron cita en Copenhague con la intención de —desde una sala de convenciones— arreglar nuestro trato con el mundo.

Estamos tan acostumbrados a medir la existencia a partir de números —especialmente los que atienden las instituciones financieras— que olvidamos mirarnos de cerca y al desnudo.

Por tal motivo quiero hacer una propuesta que prometo poner en marcha conmigo mismo. Ubiquemos a la cabeza de los descalabros generales pasados nuestros éxitos personales. No se trata de echar a un lado los problemas expuestos por los medios de comunicación sino de priorizar aquellos acontecimientos que nos permitan saludar con optimismo el año que recién comienza. A fin de cuentas no debemos olvidar que los dueños de los medios de comunicación son también personas que buscan satisfacer sus propios deseos y, para ello, no pocos venderán las peores noticias con tal de ver incrementadas sus ganancias.

Pensemos entonces en aquello que nos proporcionó alegría durante 2009. La llegada de un hijo, conocer un nuevo amigo, cumplir una meta, poner fin a una deuda, la victoria de nuestro equipo favorito... cualquier pequeño o gran suceso que al menos durante cierto instante nos hizo sentir mejor.

Porque acumular esas pequeñas joyas emocionales ha de ser la principal meta para 2010. No permitamos, por ejemplo, que una crisis económica nos ponga los pelos de punta. Las malas nuevas se presentan por sí solas. Es nuestro deber hallar la alternativa a nuestro alcance que sea capaz de hacernos felices. Ninguna autoridad, ningún partido, nos ayudará realmente en esto. Aprendamos de una vez a gobernar nuestras vidas.

 

ARRIBA
 
 
 
 
 
INICIO INICIO